6 claves para un buen desarrollo psicomotor infantil

Seguramente hayas escuchado hablar alguna vez de la psicomotriciad en el ámbito infantil y seguro que si has acabado leyendo esta entrada es porque tienes interés en conocer más en profundidad este ambito en el que se mezclan educadores, psicólogos, médicos, logopedas, podólogos, fisioterapeutas y demás profesionales. En esta entrada vamos a hablar de forma muy breve de las claves  a seguir para conseguir que los niños tengan un buen desarrollo psicomotor.

¿Qué es la psicomotricidad? ¿ Qué implica?

La psicomotricidad es en definitiva la suma del desarrollo de las habilidades psíquicas o cognitivas, emocionales, sociales y físicas estáticas y dinámicas, espacio-temporales y de coordinación que constituyen a la persona.

En resumen, hablamos de nuestro desarrollo global como personas desde el nacimiento. Un proceso dinámico y continuo.

Cuando nacemos nuestros primero patrones son los reflejos primitivos automáticos que poco a poco dan paso a los posturales y con ellos al control respiratorio, la coordinación ojo-mano, la masticación, la disociación de movimientos, el equilibrio, el ritmo, el habla, la identificación espacio-temporal, etc.

Si todo el proceso no se realiza correcta- y fluidamente pueden aparecer problemas educativos como la alteración de la lecto-escritura, dificultad de concentración, dificultad a la hora de realizar deporte; problemas sociales como la dificultad de expresión, la gestión de emociones y problemas físicos como migrañas, alteraciones biomecánicas, escoliosis , dolor en cerviales,…

Como vemos puede desembocar en la aparición de distintos problemas que son muy habituales en la sociedad, entonces ¿cuales son las claves para que el proceso de desarrollo se realice de la forma más adecuada posible?

Las 6 claves

1.La clave fundamental:

Estimulación adaptada a la edad.

Sí. Y, ¿por qué digo esto? porque solo hay que estimular al niño para que realice los patrones para los que está preparado en cada momento, si nos excedemos, es probable que salte un escalón del desarrollo y por lo tanto los beneficios de esa etapa.

2. Compartir tiempo

Para estimularle con juegos, emociones y educarle en ellas poco a poco. Muy importante acordarnos siempre de ponernos a su altura sentándonos, tumbándonos en estas situaciones.

3. No calzar al niño antes de tiempo.

Cuando el niño esté preparado para caminar y empiece a dar sus primeros pasos, será ahí cuando los necesite, pero únicamente para caminar. No le privemos de información esencial para su desarrollo cerebral y postural.

Niños descalzos, niños más inteligentes

4. ¡Déjalo libre!

Los niños deben experimentar con juguetes, con distintas texturas, sonidos, sabores, incluso con otros niños. Es interesante que en casa no le pongamos los juguetes al lado para que se mueva, perfeccione el gateo y más adelante domine la marcha. Es importante no ayudarles con andadores o forzarles, en tal caso le estaremos haciendo un flaco favor.

Cada niño tiene sus tiempos y su momento. No te impacientes

 

5. No decidir por él.

Cuando le ofrecemos algo a nuestro hijo por ejemplo, lo ideal es ponerlo en medio y uno delante de la mano derecha o izquierda. Es importante que dejemos que el desarrolle su lateralidad de forma adecuada.

6. Enseñanza a base de prueba-error.

Este principio es básicamente en el que se sostiene la experimentación. El niño debe probarse y conocerse en nuevos patrones, habilidades, para crecer y desarrollarse adecuadamente a su edad.

¿A qué profesionales de la salud debería ir?

En las primeras etapas, sobre todo hasta el año, es recomendable acudir tanto al pediatra como al fisio-osteópata pediátrico para garantizar un buen desarrollo craneo-sacral, visceral, ocular, ..  A partir de los 5 años cobra importancia el podólogo infantil y a partir de los 7-8 años a parte del podólogo, ópticos, dentistas, posturólogos, neuropediatras, logopedas,…

La práctica de actividades deportivas y musicales es siempre un gran complemento a cualquier edad. Los psicomotricistas cualificados serán los profesionales indicados para trabajar con el niño la psicomotricidad en sí.

Para finalizar esta entrada me gustaría recalcar la importancia de la comunicación y la interrelación de padres, educadores y profesionales de la salud para llevar a cabo un trabajo óptimo.

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